• Kimaya

El espacio que compartimos


Cuando cambias de país, de lugar o de casa con mucha frecuencia, comprendes que hogar es sencillamente ese espacio donde estamos juntos. Ese techo que compartimos y disfrutamos. Un pequeño templo donde sentir calma y cobijo.


No me importa que sea para unos meses o para unos años, ni que sea de alquiler. Lo que me importa es que todxs lo sintamos muy nuestro y tengamos nuestros rincones personales.


Por eso la casa que habitamos va cambiando según las necesidades, las estaciones y cada etapa de nuestrxs pequeñxs.


Cuando nació Olivia el juego cobró protagonismo y su rincón ha ido mudando con el paso del tiempo. Al principio con espacios repartidos por toda la casa, después en el salón y ahora en una habitación anexa como sala de juegos. Pienso mucho en su espacio y por mi cabeza suele rondar de vez en cuando algún cambio. Pero la verdad es que nunca he tenido muy claro cual es la mejor opción. A medida que Mario crezca (por ahora tiene 3 meses) empezarán a compartir espacio con necesidades y juegos distintos... y siento que no tengo los conocimientos necesarios para lograr la harmonía que busco.



Supongo que por eso Studio Pi, el proyecto de Laura y Eva, me gusta tanto. Se dedican a crear espacios y asesoramiento en los hogares familiares y también en madres de día y espacios de crianza. Me parece tan interesante, que hoy las he invitado a pasarse por aquí para explicaros en qué consiste.






¡Bienvenidas! Para situarnos un poco me gustaría que nos hablaseis de vosotras y lo que os unió...


Somos Laura y Eva, maestras formadas en pedagogías de educación viva y activa, especializadas en la creación de ambientes de juego y aprendizaje, donde acompañamos a niñas y niños y sus familias desde una mirada sistémica.

Hace ya muchos años que nos conocemos! La primera vez que nos encontramos trabajábamos juntas en una escuela y, ahí, nos unimos al ver que compartíamos la misma sensibilidad hacia la infancia. Después, pasamos unos años donde cada una siguió en centros distintos, aunque siempre estuvimos en contacto compartiendo formaciones, salidas pedagógicas y unas cuantas cenas… Al cabo de unos pocos años nos volvimos a reencontrar en la misma escuela hasta el día de hoy. Siempre hemos tenido mucha inquietud sobre el acompañamiento en la infancia, tanto por adultos que acompañan como los espacios. Un día normal de trabajo hablábamos sobre las dificultades que tenía una familia cuando estaban en casa. Veíamos que, aunque desde la escuela le dábamos recursos y recomendaciones de cosas que podían hacer, no acababan de conseguir el equilibrio que buscaban. Entonces entendimos que hay muchas familias en busca de vivir el juego en casa con harmonía pero no encuentran la manera y acercarnos, personalizar y descubrir sus necesidades reales era lo que les podía ayudar. Una palabra llevó a la otra y nos empezamos a plantear cómo lo haríamos si pudiéramos acompañar a esa familia en casa para ayudarlos a comprender y dar recursos sobre el juego de su hijo y vivirlo todos de una manera más agradable. Ese 10 de mayo lo vimos claro, la ilusión nos llenó, nos dimos un abrazo bien fuerte y supimos que ese compromiso llegaría lejos, hasta el día de hoy.

Para quien no lo conozca ¿Qué es Studio Pi?

Studio Pi es el lugar donde encontrar asesoramiento familiar personalizado y diseños con creaciones de espacios, donde la vida en familia y el juego de los niños y niñas convivan en calma.

Nuestras asesorías van más allá de ofrecer recursos sobre el juego en sí. Disfrutar de un espacio de juego tranquilo en casa proporciona autonomía, placer, satisfacción, comprensión, crecimiento de la autoestima y una mejor comunicación y relación de la familia en conjunto. Durante las sesiones que hacemos ponemos sobre la mesa incertidumbres, dudas o inquietudes. Hablamos sobre cómo entender qué necesita tu hijo/a para jugar, cómo organizar los espacios y cuáles destinarlos al juego, cómo transmitir los límites para que sepa qué debe o no hacer, cómo gestionar las tensiones o conflictos si hay varios hermanos/as, entre estos y muchos temas más.

Por otra parte también diseñamos y creamos espacios para hacer crecer el juego en casa. En este servicio ofrecemos distintas modalidades, por eso siempre partimos del contacto directo y la escucha de las necesidades y circunstancias de cada familia. Nuestra filosofía se guía por el juego libre y los materiales naturales, sostenibles y perdurables. Los espacios que planteamos y creamos son de base sencilla y bella, acogedores y, sobretodo, vivos en cuanto a que pueden evolucionar conforme el crecimiento del niño o niña que los habitan. Nuestros diseños incluyen la personalidad de aquella familia sumada a una aportación pedagógica junto con nuestra esencia.

En mi experiencia personal, el espacio de juego ha ido cambiando en base a las necesidades de Olivia y también a las nuestras en momentos que nos hemos sentido un poco "invadidos". Hay momentos en los que hemos sentido que su espacio debería estar en el centro del hogar, en nuestro caso la cocina-sala y preparamos un sitio para ella. Actualmente, tiene una habitación contigua a ese espacio, dedicada a su mundo. ¿Es importante que tenga su propio espacio?

¡Buena pregunta! Para empezar decirte que el sentimiento de invasión es muy común y puede llegar a bloquear e impedir hacer una observación profunda de la realidad. Cuando esta situación o sensación es diaria puedes llegar a asumirla e, incluso, normalizarla, y entonces cuesta darle la vuelta y se hace difícil encontrar el camino para un bienestar común. Lo que solemos preguntar a la familia es, ¿qué es lo que “invade''? y ¿cuál crees que es la causa de esa “invasión”?

Nuestro punto de partida es la reflexión de que en la primera infancia los niños y niñas necesitan cerca la presencia del adulto, necesitan ser mirados, sentirse seguros y deben tener cosas que hacer en casa. Para encontrar el equilibrio los adultos debemos interiorizar que los niños habitan el hogar en su totalidad y deben estar incluidos en la vida de los espacios de casa. Por eso, una vez entendamos que una criatura tiene otra estatura, otra manera de mirar y otra manera de actuar podremos preparar el hogar en equilibrio tanto a medida de adulto como de infancia.

Tener un espacio propio, como un dormitorio o playroom, transmite seguridad, dedicación, cuidado e identidad. Seguramente en un espacio así hay más ratos para el juego en solitario, pero es importante que se note la presencia del adulto en algunos detalles. A veces basta con dejar preparado algo discreto que invite a jugar. En Pi, cuando preparamos habitaciones destinadas al juego, las organizamos para promover la autonomía, la facilidad para mantener un orden, y que inviten a descubrir las posibilidades y límites de uno mismo. Y, por supuesto, las adaptamos a las edades e intereses de juego de cada niño o niña que las disfrutará.

Para preparar espacios de juego, sean sencillos o complejos, la observación es nuestra mejor aliada para reflexionar. Dependerá de varios factores elegir cómo organizar estos espacios como, por ejemplo, la edad, intereses, el tiempo que pasamos en cada estancia, las dimensiones del espacio físico o la distribución. A partir de aquí podremos pasar a la acción y preparar pequeños rincones ubicados en las zonas donde creamos más adecuadas donde la criatura se los haga suyos.

Todos en casa debemos sentirnos a gusto y cómodos, de ahí la búsqueda del equilibrio entre las necesidades de unos y otros, pero no podemos obviar que el juego ocupa buena parte de los espacios del hogar y lo solemos ir adaptando conforme pasa el tiempo. Si te fijas hablamos de equilibrio familiar por qué tan importante son los niños y niñas como los adultos. Tal y como comentas, vosotros habéis ido reubicando las zonas de juego según habéis observado las necesidades de la familia en general y pensando en lo más adecuado para Olivia. Ella ha ido creciendo y, ahora, le ofrecéis un espacio cercano a donde transcurre buena parte de vuestro tiempo en casa pero que también le resulta más recogido e íntimo a como lo tenía antes. Y todas estas adaptaciones y cambios son el resultado de observar y validar lo que todos necesitáis para convivir en calma.

Los materiales son algo fundamental para mí en Kimaya, tanto en la estética natural como en el impacto ambiental de las piezas que creamos. ¿Qué importancia tienen en un espacio Pi? ¿Por qué?

En Pi también es muy importante la elección de materiales. Procuramos elegir materiales de juego elaborados de manera sostenible, elementos naturales y, sobretodo, que sean perdurables y transformables. Es nuestra manera de transmitir responsabilidad, conciencia y sostenibilidad huyendo del consumismo constante y de las modas.

En nuestros espacios nunca faltan elementos nobles como la madera, cristal, metal, telas, barro y objetos de la naturaleza que hasta nosotras mismas podemos recolectar. Huimos de los juguetes de plástico que tienen una función muy definida y que, muchas veces, pautan al niño o niña diciéndole lo que debe hacer o cómo jugar. Los materiales que proponemos a las familias Pi son, además, cuidados y elegidos para que el niño o niña sea activo/a y pueda encontrar distintas maneras de jugar. Jugar con piezas de madera, por ejemplo, aporta una serie de condiciones sensoriales que permiten a la criatura descubrir características como el peso, el olor, el tacto, la temperatura y, además, dan información sobre su procedencia, la naturaleza. Creemos firmemente en la importancia del contacto con la naturaleza y en los beneficios de dejarla entrar en casa a través del juego.

También creemos muy interesante recordar que los niños y niñas son altamente sensibles y pueden percibir la dedicación y cuidado que hay detrás de algo hecho a mano, de lo artesano. Ese valor queda impregnado.

A veces me resulta complicado saber cuándo debo dejar el juego libre y "desaparecer" o si éste debería ser más guiado. ¿Cómo saber lo que necesita en cada momento?

Bueno muchas veces se asocia el juego libre a poder desaparecer un rato y, la verdad es que desaparecer en casa es casi imposible! Pero entendemos lo que quieres decir! Para nosotras el juego libre es el que surge de la libertad de elección para satisfacer el impulso o necesidad que siente el niño o niña. Por eso creemos que la libertad de juego siempre debe existir, aunque la idea surja de la propia criatura o se anime a jugar con alguna invitación que el adulto haya preparado. El juego libre surge en todo momento, se juegue en individualidad o en compañía por el adulto, siempre y cuando parta del interés del niño/a. En casa más que guiar el juego, se trata de invitar, estar presentes, observar y poder acompañar e intervenir cuando creamos oportuno. Cuando hablamos con las familias sobre este tema les solemos animar a que cuando duden, cuenten hasta tres y piensen si realmente necesitan interrumpir la actividad de su hijo/a, o si aquello que iban a decir puede esperar unos minutos. Si un papá o una mamá está en casa atareado/a se convierte en un adulto activo, interesante, motivador y disponible. Y muchas veces basta con un gesto o una mirada para mostrar que estamos allí, que les vemos y percibimos la intensidad de aquello con lo que están jugando.

Cuando preparamos una propuesta de juego solemos tener unas expectativas, una ilusión por lo que pasará, pero puede ser que las cosas no salgan tal y como las habíamos imaginado. Puede que nuestro hijo/a no esté preparado, ni motivado para jugar a eso en el momento en que se lo ofrecemos. De ahí la importancia de que en casa los niños y niñas dispongan de un ambiente amable para jugar libremente, con autonomía, adaptado a su edad y capacidades, y donde los adultos podemos dejar preparadas algunas invitaciones que ocuparán su tiempo cuando elijan, por qué la necesidad de jugar es del niño/a, no del adulto.

Para acertar en este acompañamiento nuestros imprescindibles son la escucha activa, esperar y dar tiempo para hacer y responder, confiar, disfrutar y dejarse maravillar por la magia del juego.


Tengo la impresión, que algunas personas asocian siempre los servicios de asesoramiento a algo que no se pueden permitir. ¿Podemos despejar un poco esa duda?

Todo depende de la prioridad que cada familia de a su situación y necesidades. El juego forma una parte importante de la crianza y por eso creemos que es necesario poner la mirada en él.

Cada servicio que ofrecemos es personalizable y tiene un precio ajustado al trabajo que hay detrás. Por ejemplo, una sesión de asesoramiento conlleva más tiempo que el destinado al encuentro. Previamente hay un análisis de la situación que plantea la familia, una preparación de la sesión y, posteriormente, la familia recibe por escrito el retorno de lo hablado y dedicamos unas semanas a seguir en contacto para resolver dudas posteriores, por lo que nuestro acompañamiento es lo más cercano posible. Hoy en día hay mucha información de todo tipo, abres el ordenador o compras un libro sobre el juego infantil y parece que, como madre o padre, ya tengas todos los recursos necesarios para ofrecerle a tu hijo/a juegos ideales. La verdad es que hay recursos estupendos y lecturas magníficas pero, por nuestra experiencia, hay muchas familias que prueban de todo, se sienten presionadas, y siguen perdidas sobre qué es eso de acompañar el juego y qué o cómo ofrecer a sus hijos/as materiales y espacios para jugar.

Nuestro asesoramiento o los espacios que creamos van más allá de encontrar lo ideal. Lo que queremos acercar a cada hogar es que cada familia pueda encontrar su equilibrio en el día a día y, sabemos que para lograrlo, el juego de los niños y niñas que habitan cada casa debe estar en harmonía. Jugar es algo serio, que implica crecer, aprender, disfrutar y conocerse a uno mismo y a los demás. Como solemos decir, jugar es la manera que tienen las criaturas de habitar el mundo. Por eso creemos que hablar del juego es fundamental, ya que ocupa gran parte de la vida familiar y para los niños y niñas es una necesidad. La llegada de una criatura a casa es un torbellino en que, como adulto, te replanteas muchas cosas y descubres límites, miedos y dudas que pensabas que no tendrías.

Por eso hemos hecho crecer Pi, para que esos padres y madres que se sienten desbordados, inseguros o con ganas de afinar para vivir el juego en casa de una manera más equilibrada.


Espero que os haya gustado y si os apetece seguirle la pista podéis encontrarlas en @studiopo06 y en su web www.studiopi.es.


¡Hasta la próxima!

Un abrazo,

Alba




Fotos de Studio Pi www.studiopi.es