• Kimaya

¿Has pensado la importancia del Feng shui en el dormitorio infantil?

Hoy vuelvo al blog muy bien acompañada por Laura Ferreres. Ella es madre, arquitecta y profesional de los espacios.


Desde pequeña le apasiona todo aquello relacionado con el arte, la creatividad y el diseño. Se considera una persona sensible. Le gusta la simplicidad, el color blanco y es una apasionada de la cerámica. Su vida profesional se desarrolla en gran parte junto a su pareja y socios en su estudio de arquitectura Principal 2ª (@princial2a).


Crearon Principal 2ª con la finalidad de hacer felices a cada una de las familias que se cruzan en su camino y con las que juntos andan para reformar, rehabilitar, empezar de cero o simplemente acondicionar espacios ya existentes de sus casas, de manera consciente, saludable y sostenible.


En Principal2a Laura aporta conocimientos en diseño de interiores, incluso un poco de coaching con todas esas familias indecisas en el proceso de creación de ciertos espacios. Acompaña a sanar, acondicionar y a poner a cada uno en el centro de mira de su propio hogar con varias herramientas, siendo el Feng shui para ella, una de las más poderosas.


"Aprovechando que estos días nuestra casa para muchos ha dejado de ser un sitio de paso, a ser un sitio para quedarse y realmente habitarlo, y reconocerlo cómo hogar, vamos a cuidarnos y a cuidarlo, os animo a darle un giro para propiciar buena vibra y convivir de manera más armoniosa".


Ahora que ya os la he presentado, le cedo la palabra y espero que la disfrutéis. A mí me ha resultado muy interesante adentrarme un poco más en este campo.

Un abrazo, Alba



Creo sinceramente que estamos hechos de momentos, momentos únicos, irrepetibles y a los que hay que dotar de la calidad que se merecen.

Momentos que se traducen en tiempo, y nuestro tiempo, hoy en día, es el 80% entre cuatro paredes. ¿Sabes qué significa esto? Que tu estado emocional, físico, anímico y, en definitiva, tu salud, va a estar intrínsecamente relacionada con el ambiente que se respire en esos espacios.

Con los años he ido aprendiendo la importancia de atender a nuestro cuerpo, a nuestras emociones, y como estas varían, transitan y mutan dependiendo de cada espacio según sus materiales, su energía, sus colores, sus luces y un largo etcétera.

Una de las herramientas que me ayudó a vivir esta realidad en primera persona fue el Feng-shui. El Feng shui a mi modo de entender es un arte, el arte de la observación y análisis de los espacios. Su origen se remonta hace ya más de 3000 años, cuando los taoístas se dieron cuenta de que los ciclos del tiempo, las formas, la ubicación y otras variables incidían claramente en el día a día de las personas.

¿A qué ayuda el Feng shui? Ayuda a equilibrar el Chi, la energía que circula por tu hogar, la armoniza, haciendo que fluya libremente y no se estanque. No es algo con lo que tu debas creer, no es una religión, nada esotérico ni mucho menos, es una herramienta más para poder aplicar a nuestro día a día en nuestra casa y conseguir un equilibrio energético deseado en nuestro hogar.

Es importante añadir al respeto, que esta técnica milenaria, empleada en muchos de nuestros proyectos y con claros resultados, no es una píldora ni funciona como una varita mágica. A mí siempre me gusta decir que debemos empezar por equilibrar el Chi de uno mismo, ¿de qué manera? En mi caso fue la cerámica la que aún hoy día me ayuda a estar conectada conmigo misma, me ayuda a soltar el control, me obliga a estar presente, a ella no le gustan las prisas, ni que la emparches, porque si no la cerámica se agrieta y te para, para que de alguna manera vayas despacio y lo hagas bien. Para mí, que soy una persona muy activa y siempre con mil ideas en la cabeza, me funciona. Es mi pequeña terapia, me hace sentir bien y me acompaña. Siempre he dicho, hay quien hace yoga y hay quien hacemos cerámica. ¿Qué haces tú para sentirte bien?

“Tal y como es dentro es fuera”, atraemos lo que uno desprende, así que, si queremos atraer la abundancia, la buena vibra, el bienestar, la alegría y convertir nuestra casa en nuestro hogar, el primer paso es trabajarse uno mismo, sentirse bien y de allí despejar.

Hecho este paréntesis, hoy en día siendo madre, me he dado cuenta de la importancia de todo este aspecto en mi día a día.

Los más pequeños de casa son sin duda nuestros grandes maestros, tienen una sensibilidad extrema, una apertura energética que ya muchos mayores quisieran y la transmiten, a la vez que detectan toda clase de buena o mala onda suspendida en el aire, ¿es o no es así?

En un estudio de Feng shui atendemos con especial atención las estancias donde duermen, trabajan o estudian los más pequeños. Ellos sí están conectados, y es por eso que no pasamos por alto su comportamiento en cualquiera de los espacios donde se muevan, ni tampoco los desacreditamos.

Si en una habitación un niño tiene miedo, da mil vueltas en la cama, le cuesta dormir, enferma muy a menudo, se siente triste o nervioso es por alguna razón. Si por lo contrario se siente alegre, saludable, juega libremente y contento en esa estancia sigue siendo también por alguna razón. Nunca debemos subestimar el poder de un niño, porque todo lo que hace siempre es por algún motivo.

Los adultos por lo contrario somos capaces de adaptarnos a nuestro entorno enfermo sin darnos cuenta, no prestamos la atención que se merece a nuestro alrededor porque nos prima la razón, de manera equívoca a mi entender, a las sensaciones. Y a veces enfermamos, sin saber el motivo, y es que quizás hace años que vivimos en un entorno no saludable, y no hemos sido capaces de percibirlo.

Hay muchas maneras de iniciar un estudio de Feng-shui en una estancia en concreto, en este post os hablaré de los primeros pasos básicos para empezar con éxito un buen Feng shui en la habitación de los más pequeños.

Primero de todo detectaremos la existencia o no de geopatías, corroboraremos las radiaciones artificiales existentes, como evitarlas y seguiremos con un buen vaciado de todos aquellos objetos o juguetes fabricados con materiales tóxicos, que no favorecen el buen desarrollo y descanso del bebé, niña o niño. Para acabar, distribuiremos las piezas del dormitorio de manera armónica según Feng Shui y el “número kua” de cada uno, el cual nos ayuda a determinar sus orientaciones más favorables para dormir y trabajar. Este último paso es muy importante e imprescindible para asegurar la correcta circulación del Chi, está llena de matices y daría para hablar y abordar en un nuevo post.

Antes de nada, pero, será necesario hacer una primera limpieza energética de la casa, o en este caso, de la estancia, con ayuda de incienso o agua con sal marina no refinada.

¿Qué son las geopatías? Son espacios donde se concentran radiaciones de origen natural más elevadas, que pueden alteran el sueño o descanso correcto. Depende del tipo de geopatía que habite, pueden llegar a hacer enfermar, así que lo primero es asegurarnos que su cuna o cama no esté encima de alguna de ellas.

¿Os habéis fijado que hay bebes que se despiertan siempre en un mismo lado de su cuna, aunque siempre los dejemos en el centro y de la misma manera?

Esta es pues la respuesta a este tipo de preguntas. Su manera natural de protegerse es moviéndose y esquivando este tipo de radiación, todo gracias a su alta sensibilidad.

¿Y qué hay acerca de las radiaciones artificiales? El segundo paso es corroborar el exceso de radiaciones debido a las tabletas, cámaras, ordenadores, y, en definitiva, todo tipo de aparatos electrónicos que cada vez tienen más protagonismo en nuestra vida diaria. Todos estos dispositivos desprenden vapor tóxico cuando les da el sol o se calientan con la puesta en macha de la calefacción. Es casi de obligado interés mover todos estos campos magnéticos de la habitación hacia un espacio de paso, por ejemplo, donde no nos pueda impedir un buen descanso. También existen pinturas de apantallamiento, que ayudan a proteger las estancias de estas radiaciones según el caso.

¿Porque insistimos tanto en Feng shui en los materiales? Se sabe que la habitación de los más pequeños puede llegar a ser la más tóxica de toda la casa, es la estancia con más partículas contaminantes, y esto sucede básicamente por su desconocimiento o falta de consciencia.

La antesala de un buen Feng shui es siempre un buen vaciado de materiales no deseables, que en el caso de las habitaciones de los niños y niñas son casi siempre los juguetes de plástico, que sin duda se acumulan de manera excesiva. La cantidad de químicos que respira vuestro hijo o hija en su habitación os podría llegar a sorprender, debemos evitar el acetato, cloroformo, alcoholes, etc. y apostar plenamente por materiales naturales, libre de sustancias químicas y así evitar ciertas enfermedades que pueden desencadenarse, como el asma. Siempre se aconseja amueblar y decorar todas las estancias de manera saludable, pero con especial atención la habitación de los más pequeños. Evitemos aglomerados, pintura, barnices sintéticos, etc, eligiendo madera con acabados naturales, pinturas ecológicas, cera, aceites de lima, etc. de esta manera no habrá margen de error.

No hay plan B, no estamos en un ensayo general como muchos piensan, sino que ésta es la realidad, vamos a poner consciencia en nuestra casa, y en nuestro planeta, la casa de todos, de manera sana y sostenible. Los niños son el motivo más potente que cualquier adulto tiene, para luchar por un mundo mejor. ¿te animas?

Espero que resuene,

Que tengáis un feliz día,

Laura Ferreres

@laura.ferreres


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